Diabetes Gestacional

La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que ocurre durante el embarazo, es una condición en la cual el cuerpo tiene dificultad para manejar los niveles de glucosa (azúcar) en la sangre. La glucosa es la fuente principal de energía del organismo.

Debido a que en la mujer embarazada se producen muchos cambios en su organismo, esto provoca una mayor demanda nutricional, tanto de calorías, como de proteínas, grasas, hidratos, minerales y vitaminas.

Esto hace que el cuerpo tenga que sintetizar, más sustancias para digerir y asimilar esa mayor ingesta. Es por ello que la producción de algunas sustancias puede llegar a triplicarse, como es el caso de la insulina, la hormona que regula los niveles de glucosa en sangre. En el caso de que el organismo de la mujer embarazada no consiga mantener estables los niveles de glucosa en sangre se desencadenará una diabetes. Esta diabetes se conoce como diabetes gestacional porque antes del embarazo no existía.

No se conoce una causa específica de este tipo de enfermedad pero se cree que las hormonas del embarazo reducen la capacidad que tiene el cuerpo de utilizar y responder a la acción de la insulina. El resultado es un alto nivel de glucosa en la sangre (hiperglucemia).

A diferencia de los otros tipos de diabetes, la diabetes gestacional no es causada por la carencia de insulina, sino por los efectos bloqueadores de las otras hormonas en la insulina producida, una condición denominada resistencia a la insulina, que se presenta generalmente a partir de las 20 semanas de gestación. Después que el cuerpecito del bebé está completamente formado pero mientras el bebé está creciendo.  Debido a esto, la diabetes gestacional no causa defectos de nacimiento como los que se observan en las madres con diabetes antes del embarazo.

Sin embargo, la falta de tratamiento o la falta de control de la diabetes gestacional pueden afectar al bebé.

Cuando una mujer tiene diabetes gestacional su páncreas trabaja demasiado para producir insulina, pero la insulina no disminuye los niveles de glucosa en la sangre.  Si bien la insulina no pasa por la placenta, la glucosa y otros nutrientes lo hacen.  Por lo tanto, demasiada glucosa en la sangre pasa por la placenta dando al bebé niveles elevados de glucosa.  Esto causa que el páncreas del bebé produzca más insulina para descartar la glucosa en la sangre.  Como el bebé recibe más energía de la que necesita para el crecimiento, el exceso de energía se convierte en grasa.

El exceso de grasa puede llevar a la macrosomía, o sea un bebé “gordo”. Los bebés con macrosomía enfrentan problemas de salud, incluyendo lesión de los hombros al nacer. Debido al exceso de insulina producido por el páncreas del bebé, los recién nacidos pueden presentar niveles bajos de glucosa en la sangre y corren  un riesgo más alto de complicaciones con la respiración.  Los bebes con exceso de insulina se convierten en niños con riesgo de obesidad y adultos con riesgo de desarrollar la diabetes tipo 2.

Cualquier mujer puede desarrollar Diabetes Gestacional durante el embarazo, pero existen algunos factores que aumentan el riesgo, entre ellos: la obesidad, antecedentes familiares de diabetes, tener mucho líquido amniótico, haber dado a luz previamente a un bebé de gran tamaño (con peso por encima de 4 kg), haber tenido un bebé con defectos congénitos o un bebé muerto. Otro factor importante de riesgo es la edad. Las mujeres mayores de 25 años, tienen riesgo más elevado de desarrollar Diabetes Gestacional. Finalmente el grupo étnico al que se pertenece también es un factor de riesgo, los hispanos, indios americanos, asiáticos o afroamericanos, tienen mayores probabilidades de desarrollar Diabetes Gestacional.

Las mujeres con Diabetes gestacional tienen además un mayor riesgo de sufrir hipertensión arterial durante el embarazo y tener un parto mediante cesárea.

La Diabetes gestacional puede no causar síntomas o manifestar síntomas leves, sin embargo en algunas ocasiones se presentan síntomas que pueden alertarnos, éstos son: un notable aumento de la sed y el apetito, un inevitable aumento de las ganas de orinar, náuseas, vómitos, pérdida de peso, infecciones de orina frecuentes, visión borrosa, fatiga, entre otros.

Se diagnóstica Diabetes Gestacional cuando la glucemia basal es superio a 125 mg/dl en dos ocasiones o bien superior a 200 mg/dl en una sola determinación. Para detectar la diabetes gestacional se pueden utilizar varios métodos: El test de O’Sullivan el cual se debe realizar de forma rutinaria para evaluar la forma en que las embarazadas metabolizan los carbohidratos. En caso de que éste salga alterado se debe realizar una curva diagnóstica con una carga de 100 g de glucosa. Los valores normales son 105 mg/dl (basal), 190 mg/dl (60 minutos), 165 mg/dl (120 minutos) y 145 mg/dl a las 3 horas. Si dos de ellos son anormales (por ejemplo, 210 mg/dl a la hora y 182 mg/dl a las 2 horas) se confirma el diagnóstico de Diabetes Gestacional, aún con una glucemia basal normal de 79 mg/dl o de 130 mg/dl a las tres horas. Si solo uno de los valores está alterado el diagnóstico sería de Intolerancia a la glucosa del embarazo.

Si tiene diabetes gestacional debe iniciar un tratamiento que tiene como meta mantener los niveles de glucosa en la sangre igual al de las mujeres embarazadas que no tiene diabetes gestacional. El tratamiento para la diabetes gestacional siempre incluye un plan especial de alimentación y un programa de actividad física.  También puede incluir pruebas diarias de la glucosa en la sangre e inyecciones de insulina.

Además es posible que su médico le recomiende que se controle el nivel de azúcar en la sangre regularmente en su casa. Usted puede hacerlo con una prueba de aguja especial o un medidor de azúcar en la sangre.

Seguir el tratamiento para la diabetes gestacional le proporcionará un embarazo y parto más saludable y a su bebé le puede ayudar a evitar problemas de salud en el futuro.

La diabetes gestacional suele desaparecer después del parto, pero las mujeres que la desarrollan tienen un riesgo de desarrollarla de nuevo en un futuro embarazo, o desarrollar diabetes tipo 2 en el futuro. Parece que existe una conexión entre las tendencias de la diabetes gestacional y la diabetes tipo 2.  La diabetes gestacional y la diabetes tipo 2 con llevan una resistencia a la insulina.  Hacer ejercicio, seguir una dieta baja en azúcar y bajar de peso puede ayudarle a reducir el riesgo de desarrollar diabetes en el futuro.


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